Los puntos son del mismo color
Confía en lo que ves
El sistema óptico humano es extraordinariamente adaptable. Tu cerebro compensa el color buscando un balance de blancos. Si hay mucho azul en tu campo de visión, el cerebro lo contrarresta añadiendo el color opuesto. Como resultado, el punto sobre el fondo púrpura parece más gris de lo que es en realidad.
Ese punto podría ser tu monitor calibrado. Por eso los tonos de piel se ven poco saludables en tus renders o impresiones, y por eso los colores cambian de una sesión a otra sin explicación.
Trabajes en cine, vídeo, fotografía o diseño gráfico, solo darás lo mejor de ti cuando percibas el color con precisión. Un entorno de trabajo gris neutro lleva tu trabajo al siguiente nivel.
¿Por qué no?
¿Lo mezclas tú mismo?
No basta con pedir que te mezclen un gris medio en una tienda de bricolaje. Puede que encuentres un tono que se acerque, pero conseguir ese color exacto en la pared es otra historia. Los métodos de mezcla no son lo bastante precisos, el margen de error de la máquina es demasiado amplio y no se tienen en cuenta las variaciones de la pintura base. La pintura base nunca es completamente blanca y puede variar de un lote de producción a otro, de un palé a otro o de un bote a otro. Las tiendas de bricolaje no ajustan sus fórmulas a los distintos tipos de pintura base.
La pintura base que utilizamos para Grey Paint es la más blanca y constante que existe, por lo que apenas presenta variaciones. Cada lote se vuelve a comprobar para garantizar su precisión.